Que el patrón acompañe
Que siga la forma del cuerpo en vez de pelearse con ella. Si un vestido solo sienta bien de pie y quieto, no nos vale.

Una colección corta, elegida por el patrón y por cómo cae. No por lo que se lleve esa semana.
Corianne Studio nació de una idea sencilla: encontrar un vestido que te siente bien no debería costar tres tardes de tiendas y acabar comprando algo que no te convence del todo.
Trabajamos con una colección corta. Nueve vestidos, no doscientos. Elegimos cada uno por el patrón y por cómo cae, y los mantenemos en catálogo mientras sigan sentando bien. Detrás no hay un algoritmo eligiendo lo que se lleva esta semana: hay una selección hecha a mano, prenda a prenda.
Antes de subir un vestido a la web miramos tres cosas. Si no pasa las tres, no entra.

Que siga la forma del cuerpo en vez de pelearse con ella. Si un vestido solo sienta bien de pie y quieto, no nos vale.
El tejido tiene que tener cuerpo propio y mantener la forma, sin depender de lo que lleves debajo para que caiga bien.
La caída tiene que seguir igual después de horas sentada, de pie y bailando. Si se arruga a la primera, se queda fuera.

En cada ficha están las medidas reales de la prenda en centímetros, tomadas en plano. No medidas de cuerpo ni tallas «orientativas»: coge una cinta, mide un vestido que ya tengas y compara.

Boda, gala, cena de empresa o simplemente porque te apetece.